Suplementación estratégica. Mejorando la respuesta animal simplificando el manejo
Para compensar la baja calidad de los forrajes diferidos estacionales, existen tecnologías disponibles rentables y fáciles de aplicar.
El noroeste de la Argentina (NOA) es una región donde son frecuentes los planteos de recría -novillitos y vaquillonas hasta uno o dos años-, sobre especies megatérmicas perennes de crecimiento netamente estivo-otoñal, como ser Gatton panic, Pasto buffel, Grama rhodes, etc.
Estos recursos se caracterizan por tener una etapa vegetativa explosiva en primavera-verano para luego decaer tanto en crecimiento como en calidad para fines de otoño-invierno.
Es común la práctica de dejar en pie (diferido) y aprovecharlo con categorías de alto requerimientos como terneros de destete, novillitos y vaquillonas. También la vaca de cría, sin ternero al pie gestante, es una categoría destinada a los diferidos.
Con digestibilidad promedio del 50% debido al alto contenido de hidratos de carbono estructurales (HCE) como celulosa/hemicelulosa/lignina y con valores de Proteína Bruta (PB) del máximo 5%, la baja respuesta animal es un final anunciado. Las ganancias diarias de peso (ADP) individuales negativas, como también positivas de máximo 150 gramos por animal son resultados esperados y no deseados. ¿Es necesario sustituir forraje por un suplemento? ¿Cuánta cantidad debo suplementar para lograr resultados positivos?
LA SUPLEMENTACION ADITIVA CON ESTIMULO:
En esta situación en particular, la suplementación energética-proteica (EP) es requerida. Con el uso de la suplementación, podemos mejorar la respuesta animal (efecto aditivo) como también la producción por hectárea sobre pasturas de baja calidad sumando al último efecto, un estímulo en el consumo de la base forrajera (cuadro 1). El efecto aditivo y aditivo con estimulo, producen una mayor ganancia individual; en cambio el efecto combinado de adición y sustitución, suma la posibilidad de aumentar la carga animal. Todos los efectos llevan indudablemente a aumentar la producción por hectárea y la rentabilidad del sistema ganadero. Para lograr este propósito, se pueden sumar fuentes EP de origen vegetal como también nitrógeno no proteico (NNP) combinado con fuentes energéticas. Una opción para mejorar el uso eficiente del NNP, es la urea de liberación lenta, mezclado con ingredientes orgánicos y minerales para optimizar sus propiedades, como el PROVANT RECRIA (PR), conllevando a un mejor desempeño animal.
Cuadro 1. Respuestas a la suplementación EP.

NITROGENO Y PROBIOTICOS
Cuando alimentamos a los animales, en este caso rumiantes, estamos realmente alimentando a la gran población de microorganismos del rumen que viven en simbiosis con su hospedador (el animal). Alimentar-estimular-activar correctamente el rumen, es hacer crecer exponencialmente los microorganismos para que digieran mayor volumen de forraje, que significa mayor consumo, mayor producción de ácidos grasos volátiles (energía) y especialmente mayor proteína microbiana que será digerida y transformada en proteína animal.
Una forma de estimular el rumen, es con el uso de la urea protegida o de liberación lenta le confiere la propiedad al NNP de liberarse de forma controlada, exponiendo el nitrógeno en forma de amoniaco, a una velocidad que la población bacteriana pueda utilizar.
Encargados de digerir los HCE, los microbios ruminales mayormente bacterias gram-negativas (Foto 1), pueden utilizar el nitrógeno del alimento solo en forma de amoniaco, mientras las que digieren hidratos de carbono no estructurales (HCNE) lo pueden utilizar también en forma de aminoácidos.
En el caso del uso de forrajes diferidos de baja calidad, resulta imperioso utilizar fuentes de NNP de forma segura y controlada para aumentar la población bacteriana específica de procesar los HCE, para así elevar de forma exponencial el consumo e ingestión total de nutrientes diarios (efecto aditivo con estimulo). Además de elementos-minerales esenciales para el correcto funcionamiento ruminal, se puede potenciar aún más la digestibilidad de la ingesta utilizando probióticos.
Estos últimos son organismos vivos que potencian la acción de la microbiota presente creando un ambiente más favorable para la digestión de la fibra, como también pueden cumplir una función directa en la degradación del forraje mediante la secreción de sus propias enzimas.
Foto 1. Fibrobacter succinogenes adherida a fibra de celulosa.

SALEROS DE REPOSICION SEMANAL CON ADAPTACION PREVIA
Podemos lograr el efecto deseado a bajas dosis suplementando al 0,1-0,2% del peso vivo. Por ejemplo, un ternero en recría de 200kgPV debería consumir entre 200 a 400gr/día. El consumo del suplemento puede variar por distintas razones:
– Mayor disponibilidad y calidad del forraje (- consumo)
– Mayor distancia de saleros/comederos a las aguadas y sombras (- consumo)
– Mayor salinidad del agua de bebida (- consumo)
– Suplementación previa o destete precoz (+consumo)
– Acopio y conservación adecuada (+consumo)
– Reposición adecuada (+consumo)
Logrando el consumo deseado, se puede presupuestar la cantidad a utilizar según numero/categoría de animales y duración de la época. Todo esto es de suma importancia, como también el tipo de comedero y la mano de obra para poder dosificar el suplemento.
El sistema de suplementación en autoconsumo simplifica enormemente el manejo como también minimiza el error humano. Una correcta adaptación debe ser llevada a cabo con el uso de comederos lineales para que todos los animales tengan acceso inmediato cerca de la aguada.
De esta manera y de forma instantánea la mayoría de los animales pueden consumir una correcta cantidad asignada del suplemento (Foto 2). Una vez adaptados (15dias), se puede dejar a discreción como se muestra en la foto 3, donde se puede aprecia la dosificación por bolsa del PR en comederos de autoconsumo de reposición semanal. Dejando a libre discreción el suplemento; además de la menor posibilidad de discontinuidad se logra una menor merma física, si son correctamente utilizados.
Foto 2. Comederos lineales de adaptación. Foto 3. Saleros de reposición semanal.
Una manera de apreciar el aumento en el consumo y digestibilidad del forraje es mirar las bostas. En la foto 4 se puede notar una bosta de consistencia firme y seca, en contrapartida con la foto 5 que se nota una bosta más blanda y húmeda traduciéndose en mayor respuesta animal.
Foto 4. Bosta seca firme. Foto 5. Bosta blanda hidrata.
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CONCLUSIONES:
La practicidad del menor volumen requerido de suplemento y su menor frecuencia de suministro juega un papel vital para sostener los sistemas productivos semi-extensivos. Una correcta adaptación es importante para lograr consistencia y menor dispersión en los resultados finales.
Esta práctica sirve para hacer más eficientes los sistemas ganaderos de recría (mas transformación de forraje en carne) y hasta de cría, utilizado para mejorar el estado corporal de vacas gestantes. El beneficio de la técnica sobre la vaca gestante puede traer beneficios reproductivos futuros como también sobre la nutrición temprana del ternero antes de su nacimiento.
Esp. MV. Matias Medina