Cuando se habla de recría de vaquillonas suele reunirse bajo una misma categoría un período que, nutricionalmente, tiene muy poco de uniforme. Entre una ternera que acaba de dejar la crianza y una vaquillona próxima al primer parto cambian la capacidad de consumo, el funcionamiento digestivo y, más adelante, las demandas asociadas a la gestación y al inicio de la lactancia.





